¿Por qué sufrir en fallas?

Para cualquier fallera de nacimiento, recordará la locura que se vivía en la casa durante la semana fallera (bueno en aquellos entonces…los días de falla). En mi caso particular, podría describirlos como “desgarradoras mañanas”, temía más a mi madre con una horquilla y peine que cualquier película de terror. Menos mal que eso ya es cosa del pasado.

El peinado de fallera es muy peculiar además de laborioso y me atrevo a decir que es uno de los temas de fallas con más polémica en los últimos años.

Hay diversos tipos de opiniones, no sólo en el tamaño sino también a la hora de confeccionarlos o en el estilo del peinado.

Hoy no vamos a hablar de lo adecuado, sino de lo cómodo. En mi opinión, son unos días muy muy especiales para que cualquier molestia pueda entorpecer el objetivo de pasarlo bien.

Por eso, los moños ya cosidos, creo que son la mejor fórmula para sobrellevar estos días.

Son muchos los pros que veo:

• Llevar sólo los moños en los pasacalles (aunque mola llevarlo durante todo el día y mostrar que soy fallera)

• Dormir sin ellos y poder descansar.

• Y sobretodo, a la hora de peinarte, es mucho más rápido.

De normal un moño de fallera para adulta es de 8 mallas, pero sí tienes mucho  volumen es mejor más grande, para que sea fácil el disimular tu cabello, puedes esconderlo antes de colocar el moño o bien, una vez puesto el moño, esconder tu cabello tras el postizo.

Si que os sugiero, que no innovéis a unas horas de los pasacalles y mucho menos de la ofrenda con nuevos fijadores, porque hay algunos que dejan residuos (aunque en ellos pongan sin residuos).

Yo uso la gomina Gino extrafuerte de Lucc, el cabello queda fijado y con brillo.

En cuanto a la hora de guardarlos, he oído muchas recomendaciones, creo que la más certera es que cuando el moño esté completamente seco, guardarlo en un lugar no húmero, envuelto con papel de periódico y obviamente en una caja para protegerlo.

VISCA LES FALLES

VISCA VALENCIA